miércoles, 15 de enero de 2014

“Chile se puede enojar”

Alan García propuso, el domingo 12, que el lunes 27, día en que se leerá el fallo de la Corte Internacional de La Haya, el Perú sea embanderado de norte a sur, de este a oeste. Es esa una nueva manifestación de sus impulsos desesperados, que no miden consecuencias.


César Lévano
César Lévano
Razón Socialcesar.levano@laprimeraperu.pe
En primer lugar, el expresidente no conoce el cronograma del fallo. Este se leerá el 27, a las 9 a.m. hora de Lima, pero solo en su parte sustantiva y en inglés. La lectura la hará el Presidente de la Corte, Peter Tomka. El Secretario de la Corte leerá luego un resumen en francés. Habrá interpretación no oficial en español. Canal 7 transmitirá estos documentos.

A las 11 horas, se conocerá una breve declaración del Embajador Allan Wagner, agente del Perú, desde La Haya.

Se calcula que solo a la 1 p.m. declararán sobre el fallo, en apretada síntesis, los presidentes Ollanta Humala y Sebastián Piñera.

A las 5 de la tarde habrá entrevistas a la canciller peruana, Eda Rivas, y a la parte de nuestro equipo jurídico que se quedó en el país.

Alan García tendría, pues, que retrasar el embanderamiento hasta saber bien lo que el fallo significa. Entretanto, podría entonar el bonito bolero: “Reloj, no marques las horas”. 

Embanderamiento sin saber por qué sería una locura. Además, Chile puede malinterpretar el izamiento general. 

Cabe recordarle a García lo que dijo, cuando al verlo insistir en su idea de vender a Chile gas de Camisea transformado en electricidad, amplios sectores lo condenaron. “Chile se puede enojar”, aseguró García. “Puede decir: si no me quieren vender gas no les compro los mil millones y les devuelvo 100 mil peruanos que tengo aquí”. No parecía el presidente del Perú, sino un portavoz del gobierno del Mapocho.

Esas expresiones fueron marcadas a fuego en nuestro diario el 7 de junio del 2008. Nuestra información decía: “El presidente García insiste en venderle electricidad a Chile. No escucha a la oposición”.

Ahora García resulta el abanderado del embanderamiento. Él, que tantas concesiones a buen precio hizo a Chile, busca, desesperado por los nefastos narcoindultos, distraer la atención y ganar indulgencias. 

Lo cierto es que, al margen de García, el Perú está unido respecto al diferendo marítimo con Chile y espera con serenidad la resolución de La Haya. Por eso mismo hay que evitar provocaciones.

El lunes último hubo en Palacio una reunión del presidente Humala con directores de medios. Me alegro por esa cita y su llamado a la unión peruana. Algunos lectores me han preguntado por qué no acudí. La respuesta es sencilla: no me invitaron.

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