sábado, 8 de agosto de 2015

PUERTO RICO: País ocupado y desocupado

Puerto Rico, la última colonia que existe en América, está en quiebra. Desde el lunes último no paga ni un céntimo de su deuda de 72 mil millones de dólares, y ha comenzado a cerrar escuelas, negocios y universidades. Su situación es peor que la de Grecia, pues su condición de “estado libre asociado” le impide llevar a cabo negociaciones propias de un país soberano.
Puerto Rico no tiene derecho a declararse en bancarrota.
El país boricua está sometido, por supuesto, a los dictados FMI y del Banco Mundial. El neoliberalismo ha instalado ahí una isla de prosperidad para grandes empresasestadounidenses. Mientras el Estado se arruina, aquellos han obtenido decenas de miles de millones de dólares en las últimas décadas.
El gran capital extranjero goza ahí de recortes a los impuestos de sociedades, a los ingresos personales y a las ganancias del capital. Así, como señalan los economistas y saben los capitalistas, Puerto Rico va a convertirse en un paraíso fiscal, tipo Singapur.
América Latina no puede olvidar la lucha de Pedro Albizu Campos por la independencia puertorriqueña, por lo cual los gringos lo encarcelaron durante años y lo torturaron. Solo lo soltaron cuando estaba mortalmente enfermo.
Desde el punto de vista cultural, Puerto Rico es un milagro. Notable es que haya conservado el idioma español, contra viento y marea, mientras otras colonias hoy solo hablan inglés. La invasión de la isla por el Tío Sam en 1898 marcó el nacimiento del imperialismo yanqui.
La gran cultura de Puerto Rico se expresa en la narración, la poesía, la pintura, la música.
Entre los grandes escritores actuales del país no se puede omitir a Luis Rafael Sánchez, autor de La importancia de llamarse Daniel Santos, biografía imaginativa del gran cantor que en la entrada de su vivienda de Nueva York había tendido en el suelo una bandera de los Estados Unidos. Para pisarla.
Un gran creador musical del pueblo boricua fue Rafael Hernández. Gran poeta popular del amor y el patriotismo. No puedo olvidar una noche en el local rimense de la Sociedad de Autores y Compositores, cuando a la luz de unas velas, por disgusto (falta de pago) con la compañía de electricidad, Manuel Acosta y Abelardo Vásquez entonaron el bello canto El Patriota, composición de Rafael Hernández en homenaje a Albizu. (“Entre rejas se encuentra el patriota. / con el alma rota de tanto sufrir. / Su delito es querer a su patria, / querer liberarla del yugo invasor”.)
Entre las pocas personas allí presentes estaba una nieta del héroe y mártir.

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