César Hildebrandt comenta sobre la extensa oferta de candidatos presidenciales en estas elecciones 2016. En esta primera entrega se refiere a la política exterior peruana y a la candidatura de Julio Guzmán.
Y sin perspectiva geopolítica, que es precisamente el incentivo de este acuerdo...
Claro, sumándose al concepto de nueva hegemonía comercial, financiera, económica y productiva que está montando Estados Unidos para el futuro, es decir, volvemos a ser la republiqueta sudamericana que eramos en los años cuarenta o cincuenta.
Por otro lado, ¿Qué ha pasado con Julio Guzmán? ¿Cree usted que su perfil joven lo ha ayudado a ganar votos dentro de la clase media en Lima?
Hay un sector de la juventud desesperado por encontrar algo nuevo, por aferrarse a un tablón en este naufragio de personalidades que tenemos. Y creo que Guzmán les ha despertado una cierta esperanza. Cuando conozcan a Guzmán de pronto su esperanza se diluye.
Julio Guzmán es un tipo que, desde el punto de vista moral, no esta muy lejos deAcuña. Su conducta como lobbista de una constructora, crónica que publicamos en el semanario, lo pinta de cuerpo entero. Es un señor que visita ministerios y ministros, para lograr que la constructora de la que es director gane contratos por 6 millones de soles en el Estado.
¿Cree usted, como algunos dicen, que sería el candidato de la primera dama Nadine Heredia?
No creo. Es el candidato de la derecha que produce varias opciones en un solo laboratorio. Es un heterónimo de la derecha. Es un visitador de muchas tiendas, husmeando a ver dónde estaba la mejor oferta hasta que encontró este partido vientre que lo acogió. No le creo una sola palabra de lo que dice ni lo que anuncia. Se anuncia como diferente pero es más igual que cualquiera.
No te pierdas la segunda entrega de esta entrevista este miércoles 10
.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario