Recién empieza la campaña
Por: Juan Carlos Tafur
1.- Levantado el veto publicitario y definidas las listas congresales, se puede decir que recién empezó la campaña electoral y el despliegue consecuente de las estrategias políticas. Dos meses son un montón de tiempo y no solo en el Perú, por cierto. En toda democracia que se precie de serlo, el voto tiene un alto componente emotivo. Y se sabe que los afectos son más inestables que las ideas.
2.- Las encuestas revelan no solo un descrédito de la vieja política –por eso van cuesta abajo las candidaturas de los dos expresidentes (debe ser la primera vez en la historia del país que se da semejante coincidencia electoral)- sino un distanciamiento de los antiguos formatos. A pesar del crecimiento económico y el aparente fortalecimiento de la democracia (cuatro elecciones sucesivas sin tropiezos), la ciudadanía no se siente a gusto y anda muy irritada con el establishment. ¡Imaginemos cómo sería si hubiese recesión o colapsos institucionales!
3.- La calle no solo no ha perdido sino que ha recuperado protagonismo. Los candidatos prefieren reuniones o mítines antes que entrevistas en medios. Y hacen bien. De eso se trata. Es retonto creer que ahora la política es fundamentalmente 2.0 y que ha relegado el contacto directo con los pueblos y los votantes. En verdad, las denominadas redes solo han sustituido al teléfono, quizás lo han mejorado al tornar masiva e interactiva la comunicación, pero jamás reemplazarán el cara a cara.
4.- Rarísimo: las propuestas cuentan más que en otras elecciones. Las similitudes entre los principales candidatos ha tornado imperativa la discusión programática e ideológica. No será porque nuestros políticos ahora sean maduros o serios, sino simplemente por pura necesidad, pero algo es algo y hay que saludar que esas ventiscas ingresen al normalmente desolado proscenio de la política peruana.
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