Acumular procesos de Echaíz, Peláez
y muchos más fiscales apristas corruptos
Gladys Margot Echaíz Ramos ex
Fiscal de la Nación y José Peláez Bardales actual Fiscal de la Nación están
siendo acusados por los resultados de su actuación en los cargos desempeñados,
no con pruebas indiciarias ni referenciales, de favorecer la corrupción en el
Perú.
Gladys Echaíz intervino
directamente en el caso BTR, empresa dedicada al espionaje integrada
por miembros de la marina, que colaboró con la campaña a la presidencia de Alan
García el 2006, entregándole datos para derrotar a su rival Ollanta Humala.
Luego se descubrieron grabaciones hechas por BTR que confirmaron la corrupción
en la entrega de lotes petroleros, construcción de hospitales; etc., que provocaron la caída del gabinete Jorge del
Castillo.
José Peláez Bardales debe
investigar el caso de los Narcoindultos, en el que están involucrados Alan
García, varios de sus ministros y funcionarios. Hasta el momento el
fiscal Peláez no ha dado un paso para conocer la responsabilidad de la narco
maquinaria aprista en este caso de corrupción, porque el mismo pertenece a la
familia aprista.
Echaíz es esposa de
Flavio Núñez Ízaga, ex diputado aprista por Lambayeque. Su hermana Lucía Echaíz
Ramos fue contratada por la ministra aprista Rosario Fernández como Coordinadora
General de la Defensa Pública del ministerio de justicia. No sancionó al fiscal
aprista de Trujillo Fermín Alberto Caro Rodríguez, a pesar de las muchas pruebas
de corrupción presentadas.
José Peláez Bardales fue
electo Fiscal de la Nación por la junta de fiscales supremos nombrados el
Consejo Nacional de la Magistratura presidido por su hermano Edmundo Peláez
Bardales: Gonzalo Chávarry Vallejos y Carlos Ramos Heredia. El funcionario de
Vladimiro Montesinos Ramos Heredia preside la Academia de la Magistratura y hoy
aliado del narco aprismo. Nombró a su primo hermano Artemio Bardales como
gerente de registros fiscales.
Peláez debe dejar el
cargo de Fiscal de la Nación el 2014, por ello las pugnas por la sucesión
cuentan con un alto ingrediente de corrupción. Quien asuma la Fiscalía de la Nación tendrá la tarea de
limpiar de toda culpa a Alan García y sus ministros ligados a los narcoindultos,
y las otras acusaciones que la Megacomisión del Congreso apruebe. Peláez quiere
reelegirse. Echaíz desea volver a ser Fiscal de la Nación. Repitiendo a Vargas
Llosa, los peruanos vuelven a estar en la alternativa de aceptar el cáncer o el
sida como autoridades.
Este panorama, donde se
rumorea como Echaíz llamaba a los nuevos funcionarios de Ollanta Humala para que
no hagan juicios en contra de los miembros duros de la narco maquinaria aprista,
encontrados en evidentes casos de corrupción, o como Peláez distrae la atención
de Alan García y la dirige en contra de Alejandro Toledo; surgen nombres y más
nombres de fiscales apristas ligados a casos escandalosos de corrupción.
En la doctrina del derecho
existe la figura de la acumulación de procesos. Si una persona comete varios
delitos, todos deben ser vistos por la misma fiscalía y el mismo juez, pues la
acumulación de procesos permite tener una clara imagen del delincuente. Usando
el mismo principio, todos los casos en contra de fiscales narco apristas por
corrupción deberían juntarse para sancionar con justicia el perverso copamiento
narco aprista del ministerio público.
Dos hechos más que
demuestran cómo se extiende la red de corrupción. La ministra de
justicia aprista Rosario Fernández contrato a Fanny Freigeiro Morán, esposa de
Vladimir Paz de la Barra, miembro del CNM. Y se nombra a Víctor Hugo Parra como
jefe del Gabinete de Asesores del sector justicia, primo de Marco Parra,
secretario general de Solidaridad Nacional involucrado en el caso Comunicore.
Y hace pocos días el Tribunal
Constitucional, presidido por Oscar Malson Urbina e integrado por tres narco
apristas, resuelve que el caso de la masacre de los penales no es un delito de
lesa humanidad, favoreciendo a Alan García quien diera directamente la orden
según los datos proporcionados por los involucrados en la masacre. No bien el TC
resolvió a favor de García, dio otra resolución exonerando a Luis Castañeda
Lossio, ex alcalde de Lima por SN, del caso
Comunicore.
Todos estos hechos vistos
aisladamente y separados por el tiempo no demostrarían un perfil de corrupción,
pero al juntarlos el rompecabezas de la corrupción se arma y se determina
fácilmente el papel que cada actor juega.
Más en una sociedad
capitalista el derecho se convierte en una mercancía, con un precio determinado
por las clases dominantes. La corrupción
es una característica del capitalismo, la aplicación de la ciencia del fraude
lícito. Todos los actores culpables de corrupción actúan seguros de que gozan de
la más absoluta impunidad. Gladyz Echaíz
como José Peláez niegan con descaro su culpabilidad, gritan al unísono con
Fujimori: Soy inocente. Aunque el escenario completo contenga los cadáveres de
sus actos jurídicos, las víctimas indefensas de sus resoluciones injustas, el
aprovechamiento lujurioso de sus cargos. Mientras la sociedad no supere el limitado horizonte del
derecho burgués, los corruptos no serán castigados, no habrá
justicia.
Con tantas evidencias diarias
del injusto sistema de justicia burgués aparece con mayor fuerza la urgente
necesidad de conquistar el gobierno y establecer procedimientos expeditivos para
castigar a los corruptos, tanto a los operadores de la justicia burguesa como a
los propios empresarios burgueses. Un gobierno patriótico del pueblo que
implante justicia.
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