PROF. PEDRO GODOY P (*)
Cada gobierno pone de relieve los millones invertidos en educación. Sostenemos que no basta con incrementar el volumen de dinero, pues el sistema es un tonel de las Denaides, es decir, un barril sin fondo. No hablemos de las remuneraciones magisteriales siempre juzgadas exiguas y el único motivo de inquietud para el gremio. Ahora, para reunir mayor suma, se programa una reforma tributaria. La gratuidad se acepta, pero hay discrepancias en si es general o restringida. La calidad permanece sin definirse. Constituye un reduccionismo suicida creer que los problemas se resuelven solo incrementando el presupuesto en dicho rubro.
Nadie opina sobre la bancarrota de la disciplina escolar y el vandalismo estudiantil.Tampoco se estudia el “laisser faire” imperante en los planteles. Se expresa en promociones automáticas, eximiciones y supresión de los exámenes. No se comenta la Prueba Inicial que denuncia deficiencia de los docentes. No hay alusión a UU privadas de bibliotecas y laboratorios. Tampoco a los “profesores-taxi”, a carreras sin empleabilidad u otras de las cuales el país está saturado. No inquietan los 4 millones de desayunos y almuerzos escolares que van a la basura. Restringir la metódica remedial apuntando sólo a la gratuidad y a esa gelatinosa “calidad” parece miopía.
OTRO SÍ: ETICA DE CERVANTES
“Querido Sancho: Los obstáculos más grandes son nuestras propias indecisiones. Nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos. La cosa más fácil, equivocarnos. La más destructiva, la mentira y el egoísmo. La peor derrota, el desaliento. Los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor. Las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que esté”.
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