domingo, 15 de noviembre de 2015

Arma cruel, jefes cobardes

La matanza contra gente indefensa es uno de los rasgos del terrorismo moderno, particularmente el que, encubierto en la religión islámica, es ordenado por jefes cobardes desde refugios palaciegos.
El acto que el viernes en la noche enlutó a Francia y el mundo tiene como pretexto los bombardeos que Francia, en su papel de aliada de los Estados Unidos, lanza contra tropas que obedecen al invisible pero poderoso Estado Islámico.
Ni los bombardeos occidentales ni la injerencia de los terroristas en diversos países, sobre todo en Irak y Siria, se justifican. Pero tampoco tiene razón el terrorismo.
En la masacre nocturna del viernes, el terrorismo demostró capacidad organizativa, voluntad de matar y posesión de grandes fondos.
Con esos métodos el islamismo no va a convencer a nadie. Al contrario, concita la condenación, la ira, la represión. Como sucedió a raíz del atentado contra las torres gemelas de Nueva York, Washington y sus socios aprovecharán para dictar medidas contra la libertad y los derechos humanos.
Slavoj Žižek, filósofo esloveno que es considerado uno de los principales pensadores de nuestro tiempo, escribió en enero de este año, frente al atentado terrorista contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, un punzante ensayo en que exponía su idea de que el terrorismo islámico trasunta en el fondo miedo a Occidente y convicción de impotencia.
Hondo conocedor de Hegel, de Marx, profundizador del sicoanálisis de Lacan, de la teoría de los medios, del feminismo y de los estudios culturales, Žižek es profesor de las universidades de Columbia y Princeton.
Las reflexiones de Žižek han sido publicadas en alemán por la editorial berlinesa Ullstein bajo el título de Blasphemische Gedanken. Islam und Moderne (Pensamientos blasfemos. Islam y la Modernidad). Ahí plantea preguntas incisivas:
“Los islamistas odian a Occidente. ¿No se odian propiamente a sí mismos?
“Los islamistas desconfían de la mujer. ¿Pero no desconfían mucho más de sus creencias?
“El Occidente liberal predica libertad y tolerancia. ¿Pero no las entierra constantemente?”.
En la presentación del libro dicen los editores. “Occidente debe sostenerse en sus valores universales. Pero no es el tolerante pero impotente liberalismo, sino la izquierda secular la única fuerza que podemos oponer al fundamentalismo islámico”.
Es importante que el crimen reciba una condenación universal, incluso de creyentes del Islam. Sin duda es necesario castigar a los ejecutores, pero más importante es descubrir y castigar la red que los empuja.

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