domingo, 31 de agosto de 2014

Un periodista de raza

Domingo, 31 de agosto de 2014 | 4:30 am

Guardo entre mis recuerdos gratos una larga conversa que sostuve con Enrique Zileri sobre periodismo, hace pocos años. No había sido la primera, debo añadir. En los tiempos de Fujimori, cuando Caretas era uno de los buques insignia del periodismo trejo e independiente, junto a La República y algunos cuantos medios más, lo entrevisté varias veces para la radio y para la televisión.
Sobre la caliente coyuntura y la libertad de prensa, usualmente. Porque Zileri era uno de esos personajes a los que mirabas con respeto singular, por su condición de curtido veterano, por su audacia acreditada. Y por sus cojones a la hora de informar y de opinar. 
Y bueno. Les decía que conservo en mi memoria esa cháchara, que no fue la primera ni la única, pero sí la que más disfruté. Se produjo un sábado, pasado el mediodía, en uno de los ambientes de un restaurante en la avenida La Mar. Zileri había llegado antes que yo, y lo pillé empujándose unos chifles. Vestía su look habitual. Camisa celeste de manga larga. Chaleco de periodista. Pantalón caqui. Y unos zapatos cómodos. También llevaba encima un par de lapiceros en el bolsillo y dos pares de gafas (unas de sol y otras para leer) que le colgaban de una pita de cuero que tenía asida al cuello. 
Él se pidió un vodka, yo un pisco acholado, y la plática –algo desordenada; o bastante– versó sobre todo un poco, porque Zileri, si no lo dije, era un magnífico conversador. Le hice una broma sobre la percepción que tenían muchos periodistas de él. La del periodista legendario que poseía las claves del oficio. Y que yo, por ejemplo, lo veía como una suerte de John Wayne del periodismo local. Como una especie de Gary Cooper de los semanarios peruanos. Y Enrique, en lugar de inflar el pecho, se rió y se ruborizó al mismo tiempo. Y al poco, volvió con las anécdotas y las mil historias. Todas entretenidas y fascinantes. Narradas con gestos aspaventosos y acompañadas de carcajadas estentóreas. Porque Zileri tenía esa cosa de chiquillo travieso atrapado en el cuerpo de un adulto. O algo así. Porque a ver.
La solemnidad, que uno podría esperarse de un periodista que ha cubierto cada suceso importante del país en los últimos cincuenta y pico años, limpiando la actualidad hasta el hueso, y que ha galleado con talante endemoniado toda vez que se ha amenazado a la democracia, era inexistente en Enrique Zileri. 
En algún momento me hizo un repaso de su biografía. Ejecutivo de cuentas de McCann-Ericsson. Gerente de publicidad de Nestlé. Hasta que, inexorablemente, relató sumariamente su ingreso progresivo a Caretas –la revista que fundaron Doris Gibson y Paco Igartua–. Primero, como dibujante.
Luego, con unas crónicas de viajes. Más tarde, pone un pie adentro y se convierte en jefe de publicidad. Después, se vuelve subdirector. Y es a la salida de Igartua (quien se marcha para fundar Oiga), que asume la codirección, junto a Doris Gibson. “Desde ahí empieza mi esclavitud”, dice Zileri exhibiendo una ancha sonrisa. 
Lo cierto es que, su ingreso le imprime un renovado sello a la revista. El del humor ingenioso. El del acento en lo gráfico. El del diseño de portadas relampagueantes. El de la franqueza que enrroncha. Y claro. Con ello, también vinieron algunas consecuencias. Detenciones. Cárcel. Deportaciones.
Persecuciones. Decomisos. Censuras. Presiones. Guantazos judiciales. Y en ese plan.  ¿Qué es ser periodista?, le pregunté.

–Decir las cosas como son.
–¿Y cómo definirías tu estilo periodístico?
–Creo que tiene un ingrediente de humor. El humor te ayuda a ejercitar la inteligencia. Y es la forma más eficaz de la crítica. El humor sirve como metáfora a la hora de la crítica. 
–¿Qué cualidad innata debe tener un periodista?

–En primer lugar, tiene que ser curioso y debe tener deseos de aprender siempre. Uno de los grandes peligros del periodista es creer que todo lo sabe. Además, tiene que tener cierta firmeza. Tiene que saber resistir a la vanidad, declinar a sentirse un oráculo. 
–¿Has perdido amigos por culpa del periodismo?
–Sí, un huevo. 
En fin. Así transcurrió la charla con Enrique Zileri, de cuya boca parecían aflorar los secretos fundamentales del periodismo y de la vida. Y él, ya adivinan, compartía sus conocimientos con sencillez y simpatía. Con gusto, complicidad y generosidad, carcajeándose, contagiando el amor por el oficio. Como el periodista de raza que fue.

¡Mamita, el tsunami que se nos viene!

El periodista escribe sobre candidatos a las presidencias regionales como Gregorio SantosWalter Aduviri o Waldo Ríos

Aldo Mariátegui

  • Aldo Mariátegui
  • Periodista
Este próximo 5 de octubre son las próximas elecciones regionales, frente a las cuales las élites limeñas solo muestran indiferencia, mientras que sus masas parecen haber optado ya por el castañedismo provincial y el reeleccionismo distrital. Pero mientras Lima se mira el ombligo, desde provincias les puede venir un tsunami por varias joyas que pueden mandar a esta ya débil economía a la recesión.
Primera joya: Según una encuesta en Cajamarca que circula entre colegas, el detenido actual presidente regional Gregorio Santos va puntero (29.5%), seguido del fujimorista Osías Ramirez (25%) y el exfujimorista Absalón Vasquez (14.5%). Ojo que con el 30% ya no hay segunda vuelta regional y que de darse el ‘ballotage’ es muy posible que el voto campesino del populista Absalón vaya más para Santos, que concentra el voto rural y analfabeto. Por lo visto, a los cajarmaquinos les interesa un bledo que les gobierne un tipo anti-inversión, inepto sideral y acusado seriamente de ladrón. ¡Somos pobres, seámoslo siempre y freguemos al resto! Si gana este extremista antiminero, olvídense de los megaproyectos Conga, Galeno, Michiquillay y La Granja.
Otra joya: en Puno los sondeos revelan que Walter Aduviri –el líder ultraradical aymará que forzó el cierre del proyecto Santa Ana (plata) de la minera Bear Creek– tiene serias chances. ¡Olvídense de Santa Ana si gana este, pues Santos es Ronald Reagan al lado de Aduviri! Y ojo que en Puno opera San Rafael, la exportadora de estaño más grande del país.
Otra joya: en Apurímac tiene muchas posibilidades el también radical indigenista Michael Martinez, que está por enjuiciar al ministro Daniel Urresti por acusarle de narco. Allí queda el clave megaproyecto minero Las Bambas, que pronto entrará en operaciones.
Otra Joya: Al criminal César Álvarez en Áncash le podría sucederWaldo Ríos, un excéntrico ex congresista (caminaba por el centro limeño disfrazado de Cristo) procesado por montesinista y que encabeza las preferencias por ofrecer S/. 500 mensuales a los ancashinos del canon. ¿Las importantes minas Pierina y Antamina a merced de Waldo?
Otra joya: ¿Se acuerdan del comunista Zenón Cuevas, el padre del ‘moqueguazo’? Pues este insigne revoltoso marxista es el favorito para ser el nuevo presidente regional de Moquegua. ¿Creen ustedes que se podrá ejecutar el proyecto Quellaveco con Zenón mandando? Y el estratégico Cuajone queda en… ¡Moquegua!
Más joyas: Existen otras joyas compitiendo, como la ex congresista cocalera Elsa Malpartida, en Huánuco; Óscar Mollohuanca (cabecilla de la asonada contra la minera Xtrata Tintaya), en Cusco. Pero –por el momento– ambos parecen no tener posibilidades. Y el chavista Vladimir Cerrón puede repetir el plato en Junín. Antes por lo menos a estas joyas les combatíamos con todo desde “Correo” y su cadena en provincias. Pero eso ya pertenece al pasado y ahora a nadie más le interesa comprarse estos pleitos. Mientras Lima duerme..

Muñoz: Declaraciones de Humala afectan las relaciones con Chile

Para el canciller chileno no existe el denominado triángulo terrestre. Además, afirmó que su país no piensa volver a La Haya

Muñoz: Declaraciones de Humala afectan las relaciones con Chile
Heraldo Muñoz mostró su preocupación por las declaraciones de los políticos peruanos. (Foto: Leslie Searles / Archivo El Comercio)
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, indicó que las declaraciones de algunas autoridades peruanas sobre el límite terrestre entre ambos países afectan la estabilidad de las relaciones bilaterales.
Muñoz dijo desconocer "qué hay detrás de los dichos del presidente [Ollanta] Humala y sus ministros, pero sí puedo afirmar que afectan la relación bilateral y el deseo de nuestro Gobierno de implementar, una vez que se cumpla plenamente con el fallo de La Haya, una agenda de futuro con Perú", afirmó en una entrevista al diario chileno "El Mercurio".
El jefe de la diplomacia chilena manifestó que el límite terrestre entre el Perú y Chile "fue claramente fijado y señalizado". Por ello, descartó que su país vaya a volver a la Corte de La Haya para pedir alguna aclaración sobre la delimitación.
Explicó que solo hay dos puntos acordados entre ambos países: elHito 1, establecido en 1930, y el punto acordado luego del fallo de La Haya respecto al límite marítimo, que es "la intersección del paralelo del Hito 1 con la línea de más baja marea".
De esta forma, aclaró que el denominado triángulo terrestre, de cerca de 3,7 hectáreas, "no existe" a falta de un tercer punto.
Respecto a la frustrada marcha convocada por nacionalistas el pasado miércoles 27 para reclamar el triángulo terrestre, el canciller chileno comentó que "por fortuna imperó la cordura" y no se dio el mencionado evento

La soledad de América Latina

La soledad de América Latina

Por: Gabriel García Márquez.
Discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura (1982);
Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.
Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.
De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.
Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.
Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.
No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.
América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.
No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.
Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.
Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: «Me niego a admitir el fin del hombre». No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.
Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.
Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.
En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía.
Muchas gracias.

URGENTE! “SUSPENDER LOS ACUERDOS ECONÓMICOS Y CULTURALES CON ISRAEL”

Contacto con Nora Fernández Espino en ‘Mañanas de Radio’.
Lunes 25 de agosto de 2014
CX36 RADIO CENTENARIO 1.250 AM - MONTEVIDEO/URUGUAY
En el marco de una mesa redonda donde participaron varios integrantes de la Coordinación en Solidaridad por Palestina, para convocar a la marcha que se realizó el martes 12 en Montevideo, se estableció contacto con la activista la activista de derechos humanosNora Fernández Espino. “Yo conozco la Franja de Gaza metro por metro y les puedo asegurar que los comandos israelíes han avanzado muy poco dentro de Gaza, porque ha sido retenidos por la resistencia. La propaganda israelí habla de que ellos están terminando con los túneles y eso es totalmente ridículo. No hay ninguna posibilidad de que lo hagan, para destruir la resistencia palestina tienen que destruir Gaza de punta a punta”, dijo. Transcribimos este contacto telefónico del lunes 11 de agosto.
Efraín Chury Iribarne: Estamos en contacto con una uruguaya, que milita en la solidaridad con Palestina, es activista de derechos humanos y brigadista en la Franja de Gaza, el otro día estuvo conversando con nosotros. Yo le quiero contar que estoy en el estudio de Radio 36 rodeado de Irma Leites, Pájaro Pereira, Norma Morroni y Ricardo Cohen. Te estoy dando la bienvenida Nora Fernández Espino. ¿Cómo estás?
Nora Fernández Espino: Muy bien. Buenos días a todos, estoy escuchado atentamente el programa vía internet. Es un orgullo estar con tantos compañeros allí en el piso.
EChI: Muy bien, nosotros tenemos el gusto de escucharte a ti, por lo menos en una reflexión de la situación que se vive actualmente en Gaza, que se vive en esa zona del mundo, siempre tenemos la esperanza de que sea la última pero parecen repetitivos estos actos por allí.
NFE: Bueno, lo cierto es que lamentablemente creo que esta sí va a ser la última con lo que esto implica. La gente en Gaza, en este momento, las 72 horas de tregua que están desarrollándose en este momento, la gente está teniendo conciencia de que posiblemente estas sean las últimas 72 horas de calma, por decirlo de alguna manera, antes de que se desarrolle lo que va a ser la batalla final. Esa es la idea y el sentimiento de la gente en este momento en Gaza. Israel no va a aceptar, por lo menos hasta ahora no hay ningún indicio de que vaya a aceptar nada de lo que se ha planteado. No al levantamiento del bloqueo, no al levantamiento del bloqueo por mar, o sea, la resistencia palestina está exigiendo poder tener nuevamente el puerto sobre el Mar Mediterráneo con salida y también un aeropuerto, que en su momento hubo un aeropuerto en Gaza y hoy son un montón de ruinas. Lo que yo creo es que es nuestro momento ahora, la población de Gaza ha hecho todo lo posible, han resistido durante más de un mes, la envestida tremenda del que se autoproclama el cuarto ejército más poderoso del mundo, pero bueno, su habilidad siempre ha sido únicamente bombardear y matar población civil a distancia, desde aviones, desde drones, desde helicópteros apache, desde los barcos. Pero en el combate hombre a hombre han fracasado. Yo conozco la Franja de Gaza metro por metro y les puedo asegurar que los comandos estos israelíes que han avanzado dentro de la zona de Gaza, ha avanzado realmente muy poco, porque ha sido retenidos por la resistencia. Digamos, la propaganda israelí habla de la destrucción de los túneles, de que ellos están terminando con los túneles y eso es totalmente ridículo. No hay ninguna posibilidad de que lo hagan, para destruir la resistencia palestina tienen que destruir Gaza de punta a punta.
EChI: ¿Puede lo que queda de Gaza enfrentarse nuevamente a este ataque sin cuartel que está llevando Israel sobre esa zona?
NFE: Bueno, por eso, lo primero que te decía es que ahora es nuestro momento, es el momento de la comunidad internacional. No de hacer declaraciones y mucho menos declaraciones ambiguas diciendo que es una masacre o que es un genocidio pero se justifica y además no se toma medidas concretas. Lo que los compañeros estaban diciendo ahí en el piso es lo fundamental, acá no soluciona nada ninguna declaración. Acá lo único que se requiere de la comunidad internacional es que se tomen medidas. Básicamente y fundamentalmente suspender los acuerdos económicos y culturales con el Estado de apartheid. Es la única manera. Esto lo hemos visto en Sudáfrica, una situación no exactamente igual porque Sudáfrica no tenía todos estas ramificaciones como es el Dominus Negotiorum que es toda la comunidad pro israelí diseminada en todo el mundo. No solamente enviando ayuda económica sino sosteniendo ideológicamente dentro de cada país y mintiendo y desparramado la propaganda israelí y siendo voceros de Israel dentro de nuestros países. Pero digamos, el poder de la comunidad internacional en este momento es aislar Israel, es que en estas 72 horas nosotros hagamos una movilización tan fuerte e todo el mundo que los países no tengan más remedio que escuchar y que tomar medidas. El día de ayer se hizo una movilización inmensa en Londres, más de 150.000 personas, eso dicen los medios pero nosotros calculamos que ha sido mucha más gente. Esto tiene que surtir algún efecto porque, bueno, tú decías, obviamente, la lucha sobre terrenos es absolutamente desigual mientras la resistencia está terminando o está consumiendo su arsenal, tanto Inglaterra como EE.UU. y otros países de Europa están reponiendo el stock de bombas, de armas y de todo lo demás al Estado terrorista de Israel. Entonces, obviamente, cuando está hablando de una batalla final, estamos hablando de que vamos a ser testigos si no logramos movilizar la comunidad internacional al punto de que esto tenga medidas efectivas sobre Israel, vamos a estar viendo una masacre sin precedentes, porque la resistencia palestina no se va a rendir. Porque el bloqueo es la muerte lenta, no estamos hablando de una cuestión ideológica o de una cuestión heroica, estamos hablando de una cuestión de supervivencia. El pueblo de Gaza no puede vivir más bajo bloqueo, no pueden ser asesinados los campesinos cada vez que van a sus campos a trabajar. No pueden ser asesinados los pescadores e incendiados sus botes, sus precarios botes cuando llegan a las 3 millas marítimas en el Mar Mediterráneo. Todo esto que digo lo he visto con mis propios ojos, las brigadas internacionales, nuestra tarea es ir a hacer de escudos humanos para los campesinos y para los pescadores. Nosotros sabemos y vemos todos los días los tanques israelíes en la Buffer Zone esperando que los campesinos vengan a labrar la tierra para comenzar a tirotearlos y es innumerable la cantidad de gente que ha muerto haciendo sus tareas. Gaza no puede estar más bajo bloqueo, entonces ahora es nuestro momento, empujar, hacer lo que sea necesario, no permitir más esta equidistancia inmoral de decir, bueno, pero el pueblo judío es nuestro amigo. Porque acá no se trata del pueblo judío, ni del pueblo musulmán, ni del pueblo cristiano
EChI: Bien Norma, nuestros invitados aquí te van a saludar.
Irma Leites: Un abrazo enorme Nora, estamos en la misma sintonía por suerte. Esta humanidad que resiste y esta humanidad que no se entrega, porque esto de acorralar a Israel en el aislamiento de la masacre que está provocando. Este exterminio –como ella decía- y esta falsedad histórica tiene un mensaje también para la humanidad, de que nosotros desistamos también, porque esto nos va a tocar también. Nosotros decíamos aquí que la pelea por los territorios, la pelea por el agua, la pelea por la energía, va a ser tratada así por el capital, por el imperialismo, de esta manera como se está tratando al pueblo palestino. Y bueno, un abrazo, y nosotros también estamos llamando a ese boicot a Israel efectivo, en la actitud de los trabajadores, que no permitamos que ellos entren y sigan entrando la cantidad de armas que están entrando, que sigan extendiendo sus empresas, y que sigan lucrando de esta manera. Ellos lo único que quieren es la actitud dócil de los pueblos para poder llevar adelante sus saqueos económicos, culturales, el exterminio del que resiste. Esa cultura de la Intifada, de la revuelta, de la revolución es la cultura que nosotros debemos reivindicar como ejemplo del pueblo palestino, que está siendo masacrado huerta a huerta, casa a casa. Porque ellos al que no sometieron a un trabajo absolutamente esclavo lo van a matar. Ese es el propósito y nuestra tarea es defender que eso no suceda. No podemos mirar para otro lado, debemos mirar hacia allí, en ese ejemplo de resistencia.
Sergio Pereyra: Un saludo enorme a Nora, me siento reflejado en el cien por cien en sus palabras y en las palabras de Irma, no tengo mucho más para decirle. Sólo decirle fuerza, seguimos en la batalla, seguimos militando todos los días por esta causa que debe ser la causa de todos los pueblos. Agrego solo una cosa, en Inglaterra los trabajadores ocuparon una fábrica de armas para impedir, o intentar impedir, que el armamento inglés vaya al ejército sionista. Eso hay que hacerlo en todos lados. Es la forma de sumar batallas, porque es como dice Nora, es nuestro momento.
Norma Morroni: Un abrazo a la compañera a la distancia. Creo que ella y los compañeros acá lo han dicho todo, para mi ha sido un gusto estar acá, escuchar y entender cosas. Ha sido my claro y ha sido un gusto escucharla.
Ricardo Cohen: Un saludo a la compañera, un ejemplo de las cosas que hay que hacer en este mundo y en este momento. Y totalmente de acuerdo con lo que planteó. Acá hay algunas cuestiones que hace Israel que además de bloquear a Gaza y de toda la usurpación histórica que ha hecho del pueblo palestino, también es uno de los países que permanentemente apoya el bloqueo a Cuba. Eso ya es una advertencia para los revolucionarios de América Latina. Y la conducta que va a tener este país y este sistema. Sería muy bueno que vinieran todas las ideas del movimiento obrero y del pueblo, de cosas que se pueden hacer, denuncias, y solidarizarse efectivamente, porque creemos que es de lo que se tarta en este momento.
EChI: Muy bien, Nora te agradecemos mucho este contacto, ha sido muy claro.
NFE: Al contrario la agradecida so yo. Les mando un abrazo enorme, escuchar a los compañeros nos llena de mucha fuerza. Un abrazo.

Israel expropiará 400 hectáreas a palestinos en Cisjordania

Israel expropiará 400 hectáreas a palestinos en Cisjordania
El barrio de Gevaot, en territorio cisjordano. (Reuters)

La medida buscaría crear asentamientos judíos. Sería una amenaza para la consolidación de la tregua palestino-israelí

Tel Aviv, Agencias. La administración militar de la zona de Cisjordania ocupada por Israel, anunció su intención de expropiar 400 hectáreas de tierra al oeste de Belén.
Los propietarios palestinos tienen 45 días de plazo para apelar a la decisión ante el Comité Militar de Apelaciones israelí, informó un portavoz de la administración militar en Tel Aviv.
El movimiento israelí de defensa de los derechos civiles "Peace Now" cree que las tierras serán expropiadas para construir en ellas un asentamiento judío, como ya ha ocurrido en numerosos casos anteriores, informó la agencia DPA. 
"Peace Now" aseguró en una declaración que ya existen planes concretos del Ministerio de Construcción para la edificación de un asentamiento en la zona del puesto de avanzada de Gvaot, situado entre Belén y la llamada "línea verde", la cual marca la frontera entre Israel y Cisjordania, ocupada desde 1967.
Según el movimiento, el alcance de la planeada expropiación israelí "no tiene precedentes desde la década de los 80" y supone una amenaza para la solución del conflicto palestino-israelí basada en la coexistencia entre los dos estados.
La construcción o ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania, condenada internacionalmente, fue uno de los principales motivos del fracaso de las últimas negociaciones de pazentre ambas naciones.
Nabil Abu Rdainah, portavoz del presidente palestino Mahmoud Abbas, instó a Israel a cancelar la expropiación. "Esta decisión conducirá a más inestabilidad. Sólo empeorará la situación tras la guerra en Gaza", dijo Abu Rdainah en declaraciones recogidas por la agencia Reuters.
Israel, por otro lado, dijo que la construcción en Gevaot no constituirá el establecimiento de un nuevo asentamiento porque el lugar está designado oficialmente como un barrio de una colonia ya existente, llamada Alon Shvut.
Unos 500.00 israelíes viven entre 2,4 millones de palestinos enCisjordania y Jerusalén Oriental, territorios que el Estado judío capturó en la Guerra de los Seis días de 1967.

Otra mentira de Urresti, por Fernando Rospigliosi

Hemos descubierto que prácticamente todas las cifras de Urresti son exageradas o simplemente falsas.

Otra mentira de Urresti, por Fernando Rospigliosi
Fernando Rospigliosi
  • Fernando Rospigliosi
  • Analista político
El viernes 1 de agosto al mediodía, el ministro del Interior, Daniel Urresti, brindó una conferencia de prensa en Barranca. Delante de él se amontonaban cientos de paquetes, aparentemente de cocaína. Detrás, una furgoneta donde supuestamente se había encontrado la droga. El vehículo estaba adornado por un gran cartel de propaganda electoral del candidato fujimorista de la localidad, Alberto Tapia, al que Urresti involucró en el tráfico de drogas.
El canal del Estado (7.3) que transmitió en directo la conferencia de Urresti, puso un cintillo en la parte inferior de la imagen donde anunciaba “600 kilos de clorhidrato de cocaína fue hallado (sic) dentro de enormes barras de fierro”. Y así titularon algunos medios al día siguiente de la conferencia de Urresti: “Carro de candidato fujimorista  llevaba 500 kilos de droga” (“La República”). “Hallan 400 kilos de cocaína en camión de candidato fujimorista” (El Comercio). Prácticamente todos los medios y comentaristas se han referido a Tapia como “narcocandidato”.     
Todo es mentira. Lo que dice el informe de la Primera Fiscalía Provincial Especializada Contra la Criminalidad Organizada a cargo de Rotsabeth Paola Díaz Prieto (carpeta fiscal N° 111-2014) y el peritaje de la policía y la fiscalía es lo siguiente:
1. No había 600 kilos de cocaína, ni 500 ni 400.  Eran 42 kilos y 89 gramos.
2. En la camioneta del candidato no había un gramo de droga, solo 138 kilos de yeso. 
3. Los 42 kilos de cocaína los encontraron en una casa en Barranca que no tiene nada que ver con el candidato.

4. La policía antidrogas (Dirandro) rastrea estecaso desde febrero, según informó el jefe de esa unidad. Durante 7 meses han interceptado teléfonos, realizado seguimientos, etc. No tienen nada contra el candidato. El culpable es el cuñado, Danilo Conrado Silva Sánchez, y otras personas. La investigación fiscal no menciona a Alberto Tapia.
En suma, es sensacionalista y mentiroso anunciar el decomiso de 600 kilos de cocaína (o 500 o 400) cuando en realidad eran 42, y es abusivo, ilegal y arbitrario implicar al candidato que según la policía y la fiscalía no está involucrado.
En la conferencia Urresti desafió a los que hemos venido poniendo en evidencia la falsedad de las cifras con las que trafica diariamente: “Les he pedido encarecidamente que el pesaje sea exacto para que vayan llevando la cuenta el señor Rospigliosi y el señor Basombrío porque son muy escépticos”.
En efecto, somos escépticos porque hemos descubierto que prácticamente todas las cifras que ha presentado Urresti desde el inicio de su gestión son exageradas o simplemente falsas. Este caso muestra, nuevamente, que el ministro del Interior mintió.
Estamos ante un ministro que abusa sistemáticamente de su poder, falsificando la realidad una y otra vez y, lo que es peor, enlodando honras sin escrúpulo alguno.
La impunidad alienta el delito. Urresti se siente impune porque dispara embustes diariamente, denigra a personas y no pasa nada. Por eso no se va a detener. Por supuesto, la pareja presidencial no va a hacer nada al respecto. A ellos les importa muy poco la seguridad ciudadana, la verdad o la reputación de las personas. Lo único que les interesa es subir en las encuestas y Urresti los está ayudando a eso.

Es paradójico que Urresti, investigado durante años por el asesinato del periodista Hugo Bustíos, y ahora procesado por ese delito porque un fiscal y un juez creen que hay suficientes elementos probatorios de su culpabilidad, reclame para sí la presunción de inocencia, mientras que para el resto de ciudadanos él utiliza automáticamente la presunción de culpabilidad. Y, desde el importante cargo que tiene, no tiene escrúpulos en usar la tribuna que le da el hecho de ser ministro, para lanzar acusaciones a diestra y siniestra, muchas veces sin fundamento alguno.
De esta manera, desacredita las auténticas investigaciones que realizan la policía y la fiscalía, porque como dice el refrán, “en boca del mentiroso, hasta lo cierto se hace dudoso”.
No conozco a Alberto Tapia, no sé si tiene alguna vinculación con el narcotráfico. Pero si sé que la fiscalía y la policía consideran que no la tiene. Por tanto, es inaceptable que la máxima autoridad del sector lo acuse de tal cosa sin prueba alguna.