lunes, 17 de febrero de 2014

La crisis en Venezuela


Los medios de la concentración y similares le están reclamando a Humala ponerse al frente de la denuncia en contra del gobierno de Venezuela al que acusan de matar personas, violar la libertad de prensa y ser responsable de una grave crisis económica. Curiosamente en el Perú parece haber una mayor unanimidad opositora que en el país del norte, donde todavía se discute si se justificaba la jugada provocadora de la extrema derecha de Leopoldo López, que actuó sin buscar el consenso con Capriles, en lo que fácilmente se podría considerar como un pulseo entre dos sectores del antichavismo.


Raúl Wiener
Raúl Wiener
POLITIKA Analista
Pero aquí la única versión que está sobre la mesa es la de una supuesta movilización de jóvenes democráticos cruelmente reprimidos por el “dictador”, con el saldo de tres muertos. Nunca se dice que por lo menos uno de los fallecidos era partidario del gobierno, lo que indicaría que se buscó un enfrentamiento, ni se hace la relación entre lo que acaba de pasar y lo que sucedió después de las elecciones de abril del año pasado, en que también se buscó ensangrentar el conflicto.

Si vamos a creer a Capriles, lo que él dijo fue que admitía la legalidad del nuevo mandato chavista y que seguiría peleando en el marco de legalidad existente. Ese fue, aparentemente, su aprendizaje después del golpe del 2002 y del fracaso de la táctica de abstención que impulsó la oposición de derecha. Algunos, sin embargo, han empezado a pensar que esto no funciona y que hay que precipitar las cosas. Esta semana se ha exasperado por eso el enfrentamiento.

En una situación cargada de violencia, algunos medios, entre ellos extrañamente algunos de origen extranjero como NTN 24 de Colombia y CNN de Estados Unidos, se aproximaron mucho a una posición progolpista y dieron espacio a dirigentes que reclamaban el derrocamiento de Maduro. ¿Tenía el gobierno autoridad para defenderse ante este ataque directo? Si el momento era tan dramático como pretenden la derecha política y periodística en el Perú, era también comprensible que se recurrieran a medidas extremas.

Es verdad, por lo demás, que Venezuela es un país dividido por la crisis y la disputa política. Pero de acuerdo a los medios peruanos no hay una mayoría chavista popular cuyo punto de vista también existe. Hablan de libertad de prensa, pero solo transmiten una posición a la que han bautizado de “democrática”, a pesar de sus antecedentes. En el Perú, por cierto, hemos tenido crisis colosales, violencia exacerbada y crímenes de Estado, atropellos y envilecimiento de la prensa, pero nadie ha hecho campaña para que otros gobiernos intervengan en nuestros asuntos internos.

Queremos que vuelva la calma a Venezuela y que se encuentre un cauce a la crisis. La condición es que respetemos la voluntad democrática de la población. No haciendo parte del cerco internacional contra una nación soberana.

Avance y retroceso


Ollanta Humala está camino a su nivel normal de aprobación, según la encuesta urbana de El Comercio-Ipsos publicada ayer. El sondeo señala un aumento de siete por ciento en la aprobación al primer mandatario: tiene 33 por ciento; tenía 26 hace un mes.

César Lévano
César Lévano
Razón Socialcesar.levano@laprimeraperu.pe
La encuestadora atribuye el avance al fallo de La Haya, pero precisa que otros sondeos, efectuados apenas conocida la sentencia, hallaron que la aprobación a Humala llegaba a 40 por ciento.

Esto quiere decir que la sensación del triunfo no ha sido duradera y tiende a declinar.

La consulta de El Comercio se realizó del 11 al 14 de febrero, apenas decretado el exorbitante aumento de sueldos a los ministros (y, por lo tanto, también al presidente). Esa condenable medida no parece haberse reflejado en la aprobación del jefe del Estado. Sin embargo, a la pregunta sobre el aumentazo, 84 por ciento respondió con desaprobación y solo 15 por ciento con aprobación.

Es posible que la ira encontrada en la encuesta de El Comercio haya expresado un primer momento de rechazo colérico contra el aumento ministerial. La realidad de una responsabilidad compartida por el presidente Humala no se había sentido ni comprobado aún.

Lo mismo cabe suponer respecto del ministro de Economía, Luis Castilla, quien resulta con 21 por ciento de aprobación (53 de desaprobación) a pesar de que es él el gran autor y defensor del incrementazo a los altos funcionarios.

Curioso sigue siendo el caso de Nadine Heredia, quien sube dos puntos (de 38 a 40 por ciento) sin que se explique por qué.

La encuesta difundida ayer nos conduce a esta interrogante: ¿Por qué una consulta de dimensión metropolitana pregunta sobre Alex Kouri, expresidente regional del Callao?

Y, a manera de corolario, una preguntita más: ¿cómo ocurre que la alcaldesa, en plena actividad, tenga 7 por ciento de aprobación, en empate con Kouri (6 por ciento), que no tiene por dónde agarrarlo, con qué obra tasarlo?

Por lo demás, los grandísimos de la política salen jalados en la consulta: Alan García tiene 28 por ciento de aprobación y 67 de desaprobación; Alejandro Toledo aparece con 20 por ciento de aprobación y 55 de desaprobación; Keiko Fujimori con 38 de aprobación y 55 de desaprobación; y Pedro Pablo Kuczynski con 39 y 49. Ninguno llega siquiera al 50 por ciento.

Un enigma surge de esta contradicción: el gobierno tiene 69 por ciento de desaprobación; pero Humala solo 40 por ciento. ¿Humala no personifica al gobierno?

domingo, 16 de febrero de 2014

" Un profesor debe trabajar tres años para ganar el sueldo de un mes de los ministros de Estado".

Ciudadanos protestan en Arequipa por aumento de sueldo de ministros.



En la Plaza de Armas de Arequipa, dos personas vestidas de ratas, que representaban a ministros de Estado, fueron azotadas y golpeadas por ciudadanos en señal de rechazo al aumento de sueldos de 15 mil soles a 33 mil soles.

Las dos personas que se disfrazaron de roedores recibieron golpes, azotes y pifias de parte de los ciudadanos que expresaron su rechazo y malestar ante la medida asumida por el Ejecutivo.


El secretario del Sutep Alternativo, Walter Andía, manifestó que un profesor debe trabajar tres años para ganar el sueldo de un mes de los ministros de Estado, por lo que este jueves se sumarán a la marcha de protesta.

Los manifestantes con pancartas en las que leía frases como ‘Congreso nido de ratas’, ‘Un maestro gana S/. 1. 115.00 al mes, con el sueldo de un ministro de pagan los salarios de 30 profesores’, entre otros, pidieron la derogatoria de la norma que aumenta los salarios.

Durante la medida de protesta, los representantes de los gremios sociales, de juventudes y trabajadores calificaron al presidente de la República, Ollanta Humala, de "mentiroso" por no cumplir sus promesas electorales.

Brasil: cuidado en el lenguaje para evitar racismo impune

Brasil: cuidado en el lenguaje para evitar racismo impune
Mencioné hace un par de semanas, en el postgrado de Ciencias sociales de la Universidad Federal de Bahía -en Salvador, Brasil- el doble mercado oficial y negro del dólar. Uno de los alumnos me dijo que ahora en Brasil no debe decirse mercado negro y que se recomienda hablar de preferentemente de un mercado paralelo. Luego, cuando al referirme en portugués a la pizarra,en vez de decir el cuadro negro, la llamé cuadro paralelo, los alumnos se rieron. Hace 25 años, en otra conferencia en Madrid, dije que intentaría una posible comparación entre Perú y España. Uno de los dirigentes estudiantiles, organizador del evento, me envió un “billete”, una papelito, que decía: “compañero, aquí no se dice España, se dice “Estado español”. Durante esa misma visita, en casa de una pareja de profesores universitarios en Bilbao, al terminar el desayuno, dijo el esposo, “salgo a España y vuelvo mañana”. Lo que quería decir era: voy a Madrid, pero en el territorio vasco en ese momento España era sinónimo de Madrid. 

Rodrigo Montoya Rojas
Rodrigo Montoya Rojas
“Navegar Río Arriba”
Ya sabemos que las palabras tienen múltiples usos y que quienes las dicen las empleantambién como armas arrojadizas; es decir, insultos para menospreciar y humillar. Desde tiempos coloniales las palabras negro, e indio fueron sinónimos de esclavos y siervos. También sabemos o deberíamos saber que a ningún ser humano le gusta que lo insulten y, menos, cuando se burlande sus rasgos biológicos, de sus pueblos de origen o de sus costumbres. Frente al dominio de las potencias coloniales los pueblos se defienden, resisten, tratan de adaptarse sin dejar de resistir y, también, se someten y se aculturan, en el preciso sentido de volverse conscientemente como los dominadores hasta el punto de sentir vergüenza de lo que son aún, o de lo que fueron. Cuando pueden, se levantan, reivindican sus raíces, sus lenguas, culturas, e identidades. En tiempos de la feroz dictadura de Franco, en el golpe de estado contra la victoria democrática de los republicanos en las urnas, los madrileños franquistas persiguieron, principalmente, a los catalanes y vascos. Hoy, la identidad catalana está al borde de un plebiscito que confirme su autonomía y hasta los lleve a una especie de independencia política plena

El componente Afrodescendiente en Brasil es muy importante. Se calcula en por lo menos cuatro millones de esclavas y esclavos africanos vendidos en los siglos XVII y XVIII como mano de obra indispensable para la producción de caña de azúcar y, luego, de café. La sociedad colonial brasileña se organizó a partir de la “Casa grande” de los señores portugueses y la “Senzala” (el traspatio, al fondo) de los esclavos, tan bien descritas y entendidas por Gilberto Freyre en su célebre libro “Casa grande y Senzala”, de 1933. De Sao Paulo partió la mayor parte de los “bandeirantes”, bárbaros conquistadores de la Amazonía, cazadores de indios para convertirlos en esclavos y siervos. En Bahía, primera capital de Brasil y punto de llegada de los esclavos, se encuentra la población afro descendiente más numerosa de Brasil. 

Con los tiempos nuevos ya no puede usarse las categorías racistas impunemente. Hay un doble cuidado: de un lado, los propios afro descendientes reaccionan inmediatamente al sentirse insultados con el vocablo negro, cuando la palabra identifica ese color con lo negativo;y, de otro, quienes expresan su respeto no llamándolos como en el pasado sino usando sinónimos de negro como paralelo, tal como en la pequeña historia que conté al comienzo de este artículo. Para que la situación no sea como la de antes, hubo grandes novedades en los últimos 50 años: la aparición de Edson Arantes Do Nascimento, Pelé, el futbolista emblema de Brasil, y el nombramiento de Gilberto Gil, figura de la canción brasileña, como ministro de cultura en el primer gobierno de Lula. Antes, músicos como Pixinguiña, Cartola, DorivalCaim, por ejemplo, abrieron el camino. En los últimos años, el éxito literario de la novela, Un defecto de color de Ana María Goncalves orgullosa de sus raíces que cuenta la historia de una niña esclava africana llevada a Bahía. En la esfera espiritual,es muy importante el “candomblé” y sus múltiples cultos de los Orixás y Yemanjá -diosa del mar- grandes divinidades africanas yoruba recreadas en Bahía, como ocurre con la santería cubana. Sobre ese fondo, se siente la importancia de un movimiento de afirmación negra (¡Vivan los negros!,¡viva la negritud!) que se expresa en una moda de prendas de vestir, música, instrumentos, melodías y danzas y en la gastronomía que va creando fuertes vínculos con sus pares y/o ancestros africanos.

De lo que acabo de contar en este artículo no debe desprenderse una aparentemente fácil conclusión: “ya no hay racismo en Brasil”. Claro que sí. El peso de la historia de la “Casa grande”y la “Senzala” cuenta todavía y los propis brasileños de hoy están hablando de la existencia de “otro Brasil” en las favelas y en las periferias, (conos en el lenguaje popular de Lima). Los más pobres siguen siendo afro-descendientes y descendientes de indios. Es cierto que hay ya profesionales y técnicos altamente calificados de origen afro (por ejemplo, en Petrobras) aunque la gran mayoría de empleadas domésticas, mecánicos, albañiles y comerciantes ambulantes es afro descendiente. En los paraderos de ómnibus, casi todos los rostros tienen el color café (marrón), el color de la tierra. El fin del racismo está lejos aún pero ya se pueden ver pequeñas lucecitas de arcoíris zapatistas en el horizonte. ¿Ocurre lo mismo en Perú? (Bahía 13 de febrero, 2014).

La universidad peruana y los gitanos

La universidad peruana y los gitanos



¿Qué le pide la gitana a su esposo a la hora de acostarse?

-Querido. Pásame tu mano derecha porque tengo ganas de leer un poco antes de dormir.

Eduardo González Viaña
Eduardo González Viaña
CrónicaColaborador
Lo recuerdo porque con el tema de la Ley Universitaria se nos quiere hacer un cuento de gitanos. Ese truco consiste en decirnos que nuestros amigos son falsos, que vamos a ser despedidos del trabajo y que nos espera todo tipo de calamidades a menos que....compremos un seguro mágico que nos librará de todo ello y nos traerá mucha suerte.

En el caso de la ley Mora, una bien orquestada campaña periodística nos dice que no tenemos universidad sino pocilga de iletrados, fábrica de títulos, refugio de terroristas y cuchitril de mediocres disfrazados de catedráticos. 

Tantos vituperios se han lanzado contra la universidad peruana que quienes hemos pasado por ella tenemos la sensación de que el jefe de la Comisión de Educación del Congreso no conoce por dentro universidad alguna. 

A lo mejor, el general Mora tampoco conoce el concepto original de universidad en tanto que comunidad libre del saber. Tal vez su formación espartana lo hace confundir dos conceptos antagónicos: universidad y cuartel. En los claustros universitarios, se han creado, entre otras, las nociones de patria, libertad y democracia que el cuartel ha defendido a veces, y cuando no las ha entendido, las ha arrasado. No, señor general Mora, la universidad no es un cuartel ni se le parece.

Con todos los vituperios lanzados, se propone la solución más simple: eliminar la autonomía o sea destruir el claustro, vale decir, el truco de la gitana. Una Superintendencia Nacional de Educación Universitaria. 

Nacida para ser instrumento de un poder ejecutivo autoritario, esa superintendencia autorizará o denegará el funcionamiento de universidades, facultades, escuelas y programas, y al mismo tiempo tendrá el poder de cancelarlas.

No terminan allí los poderes del pulpo. Se extienden también a la selección de docentes y alumnos. En desdichadas declaraciones periodísticas, el general Mora ha señalado que no se permitirá el ingreso de jóvenes con una determinada ideología política o con una condena judicial cumplida. Además de perverso, aquello es anticonstitucional y antijurídico, y más aún violatorio de los derechos de la persona humana. Otra vez, se nos quiere meter en el régimen del miedo. Ni los aludidos podrán entrar, ni las personas conscientes podrán expresarse por temor de ser considerados como tales. Como ya se ha dicho, lo peor que le puede pasar a una sociedad es sentir miedo de pensar y expresarse. Que el miedo se apodere del espíritu de la gente es censura. La censura es un secuestro al pensamiento. Atemorizar la opinión ajena es el camino más directo a la autocracia.

Se comprende las razones por las cuales la solución propuesta ha despertado interés. Además de las buenas universidades, hay otras que exhiben serias carencias. Empero, la causa de la crisis no es la autonomía universitaria. El necesario decirlo y denunciarlo, el origen de toda esta miseria se encuentra en él acta constitucional heredada de la dictadura cuando aquélla trata de ofrecer un marco legal de inversión y de libre mercado a lo que debería ser no comerciable interés nacional.

El estatuto universitario redactado durante el gobierno del Dr. Bustamante y Rivero provino de discusiones entre los peruanos más importantes del siglo XX. Luis Alberto Sánchez, Antenor Orrego, José Gálvez, Manuel Seoane, José Antonio Encinas, Honorio Delgado, Mariano Iberico, Víctor Andrés Belaúnde, son nombres que en nada puede compararse a los de los olvidables miembros de la Comisión Mora. ¿Crisis o miseria del congreso actual?

Bien parece que el neoliberalismo implantado en el Perú necesita de un rostro autoritario y para ello hay que destruir la universidad. Entre gitanos no se lee la suerte.

El origen de la violencia contra la mujer


Las organizaciones sociales que defienden los derechos de las mujeres se han levantado a protestar por la creciente violencia contra la mujer, que viene ocasionando asesinatos, parricidios, violaciones sexuales, y lesiones graves contra mujeres.


Beatriz Mejía Mori
Beatriz Mejía Mori
OPINIÓNColaboradora
Esta protesta sería buena si es que el hacerla pudiera cambiar las causas de la violencia contra la mujer, pues solo la invocación a la no violencia no podrá cambiar las diversas formas de vida social que engendran esta violencia.

Si estas organizaciones protestaran contra todos los medios que influyen para que exista violencia contra la mujer, entonces su trabajo tal vez tendría mayor impacto. Porque mientras exista una televisión, un cine, y publicaciones periodísticas de todo tipo que promuevan la cosificación de la mujer, que levante como símbolos exitosos a mujeres que desdeñan su propia dignidad, mostrando sus cuerpos como si fueran carnes en un puesto de mercado, y que transmiten el mensaje subliminal de que ese es el precio de ser aceptable para un mundo que todo lo juzga por la apariencia, no habrá forma de que las mujeres sean respetadas por su propia dignidad y su valor personal.

La razón por la cual un hombre maltrata a su mujer es porque en su conciencia anida la percepción de que ella le pertenece como un objeto, y que no tiene voluntad propia sino que debe hacer lo que él quiere, y cuando esto no es así, entonces la golpea, o puede llegar a matarla porque se niega a hacer su voluntad.

Los medios que propalan el rol de una mujer cosificada, que tiene éxito porque muestra su cuerpo, porque reúne determinadas características físicas que la hacen apreciable, contribuyen a que esa percepción de la mujer propia sea aún más despreciable, en tanto esta no se ajusta al modelo de mujer apreciable por su belleza física.

La proliferación de películas violentas, de terror, de vampirismo, de hechicería, solo está contribuyendo a que las personas vean la violencia y el horror como algo cotidiano, y que sean pasibles de convertirse en protagonistas de guiones semejantes en la vida real.

Del mismo modo como están fomentando la violencia en los niños, por lo cual el bulling es una consecuencia lógica, que no va a desaparecer, por el contrario irá en aumento a menos que hagamos algo por sanear la televisión, el cine, los juegos virtuales, y las publicaciones en general.

¿Cómo puede un hombre apreciar a una mujer que considera que es un objeto sexual, porque así se lo ha enseñado todo el mundo?

Basta caminar por la calle para ver en todas partes estímulos a la violencia contra la mujer. ¿Dónde están estas organizaciones que no dicen nada frente a toda esa violencia que contienen los avisos publicitarios, los periódicos, las revistas, y los demás medios? ¿Alguien ha dicho algo con respecto a la manera en que se entrena a los niños y jóvenes para volverse vampiros por la televisión? ¿Alguien ha dicho algo por los programas que han convertido a las vedettes en los símbolos que las jóvenes tienen que seguir?

Rechazo total al autoaumento descomunal de los ministros


“Abandonar a los pobres en su lucha contra la inequidad es una deserción cobarde”:
 José Carlos Mariátegui.





Pretextando que tienen “sueldos ínfimos” y, como dicen, “para no ser tentados por las bondades económicas y financieras del paraíso terrenal que les ofrece el sector privado”, los actuales ministros del Gobierno de Humala no tuvieron ningún escrúpulo al poner sus sórdidos y mezquinos propósitos por encima del supremo interés de la Patria y de las grandes mayorías nacionales, al tomar la infame decisión de incrementar sus ya abultados sueldos… ¡en 100%!

Argumentan que el Decreto Supremo 023-2014-EF de marras es parte de la reforma y de la modernización del Estado, cuyo fundamento legal es la cuestionada Ley del Servicio Civil. Sin embargo, el Decreto del autoaumento no corrige ni menos mejora este desorden; al contrario, fomenta mayor anarquía y desbarajuste en la Escala de Compensaciones, que debe tener como referente y en primer lugar al sueldo del Presidente de la república y no al de los ministros.

A todas luces, este autoaumento, acto delincuencial propio de los “marcas” de toda índole, es una expresión palmaria del feroz autoritarismo del gobierno de Humala, que profundiza la crisis del sistema democrático. Este malhadado decreto se aprueba en circunstancias cuando están de por medio dos demandas de inconstitucionalidad contra la Ley 30057, aún más, no existe el Cuadro de Puestos de la Administración Pública, ni el Reglamento de Compensaciones. Y lo peor: ¡Esta ley todavía no está reglamentada! 

Próximos al Bicentenario Nacional, es de vital importancia peruanizar el Perú, sentando las bases para construir un país independiente, integrado y soberano, reconociendo su diversidad étnica y cultural, con identidad y libre de todo tutelaje. Esta gran obra requiere de patriotas, con visión de país, con liderazgo y vocación de gobierno y poder, de entrega, sacrificio y desprendimiento a cambio de nada; y no de funcionarios ganapanes que solo piensan en servirse de la caja fiscal.

Debemos hacer nuestra la visión de José Carlos Mariátegui, que concibe la política como una gran obra de realización humana, de servicio a las masas populares y comprometidas con los intereses de la patria, muy distinta a la politiquería pragmática y sin principios de las clases dominantes que consideran al Perú como un botín para asaltarlo a mano armada.

Por todas estas consideraciones, sobre todo teniendo en cuenta el nocivo impacto que este aumento generará en el ambiente laboral, social, económico y ético; cuando incluso el salario mínimo en el Perú está congelado y es uno de los más paupérrimos en América Latina; pero sobre todo conscientes de que la oprobiosa actitud del actual gobierno agravará y profundizará aún más la brecha y desigualdad social, generando mayor inequidad e injusticia social, por todo ello y ratificándonos en nuestro sagrado objetivo de peruanizar el Perú, ¡Exigimos la inmediata derogatoria del D. S. 023-2014-EF, al igual que se derogaron los pretendidos aumentos de sueldos de los congresistas en diciembre de 2012!