viernes, 4 de julio de 2014

MENSAJE POR EL DIA DEL MAESTRO

MENSAJE POR EL DIA DEL MAESTRO DE LA C. NERY OCHAVANO, SECRETARIA GENERAL DEL SUTE 14 SECTOR.


DEFENDAMOS LA ESCUELA PUBLICA, ABAJO LA PRIVATIZACION DE LA EDUCACION.
Con la aplicación de políticas neoliberales, el mercado se ha apoderado de la educación convirtiéndola en una mercancía, un bien de consumo donde el saber y el conocimiento viene concentrándose en y para los sectores económicamente más favorecidos de la sociedad. La mejor educación tiene ahora precio, mientras la escuela pública ha sido reducida a la pobreza material donde concurren los sectores más pobres de nuestra sociedad. La educación privada, sea básica o superior, se ha convertido en una fuente de lucro desmedido en el que concurren grupos empresariales, habidos de fortuna. Hasta Patria Roja tiene universidad privada, la Universidad Pedagógica de Post Grado de la Derrama Magisterial. De modo que en el Perú del “crecimiento económico” coexiste una escuela para los más pudientes y otra para los sectores  mas  empobrecidos  de la sociedad. Esto ocurre en Lima Metropolitana y las principales ciudades del país. De este modo, el neoliberalismo es hoy un factor que acentúa la desigualdad económica y social poniendo en la picota el derecho a la educación de millones de peruanos y peruanas del país, mientras la pobreza se apodera de millones de peruanos en las principales urbes y el interior del país. En ese contexto, será previsible el crecimiento de la delincuencia, la corrupción, la trata sexual de menores y otras lacras sociales que abonan la inseguridad ciudadana. Defender la educación pública es  entonces  una tarea pendiente, una lucha que debemos emprender los maestros y maestras que nos hemos arriado las banderas de la dignidad y la consecuencia clasista.
CONTRA EL NEFASTO PACTO DE LUCY BARRERA MACHADO (UGEL 01) Y PATRIA ROJA.
La celebración del DIA DEL MAESTRO se desarrolla en el contexto de una lucha contra el autoritarismo y la arbitrariedad legal personificados en el PACTO DE LUCY BARRERA (UGEL 01) Y PATRIA ROJA (HAMER VILLENA, probados enemigos  del magisterio  sanjuanino. La primera representa la mediocridad en la gestión pública con su secuela de corrupción, atropello a los derechos laborales del magisterio, la libertad sindical, etc. Aquí una perla. Hasta hoy, centenares de maestros contratados en los años 2011, 2012 y 2013 no perciben sus remuneraciones, mientras el gobierno desatiende hasta hoy el pago por el 30% de la bonificación por preparación de clases, Refrigerio y movilidad entre otras demandas no reconocidas por el Estado. Por su lado, Patria Roja controla al SUTEP como su chacra, sin elecciones universales, montando el paralelismo sindical, el soplonaje para asegurar su presencia totalitaria sobre la Derrama Magisterial, centro de empleo de sus militantes (Esteban Suarez, Antonio Zarazu, Julio Cárdenas, Amado Oliva, Esther Taco, etc.). Combaten  de palabra  el modelo neoliberal  que los  ha  convertido  en  un poderoso  grupo empresarial  alrededor  de las  monumentales fortuna  proveniente  de la  Derrama  Magisterial  con  el  complaciente  aval  de los últimos  gobiernos.  Patria Roja se ha convertido en un verdadero parachoque al servicio del gobierno al que combaten en  el  papel,  mientras sus militantes (GOYO SANTOS) se involucran en prácticas corruptas en el Gobierno Regional de Cajamarca.
VIVA EL SUTE 14
 
VIVA EL DIA DEL MAESTRO
VIVA EL 43 ANIVERSARIO DE FUNDACION DEL SUTE 14 SECTOR

Urresti y la seguridad ciudadana

1).- Evaluadas las primeras acciones del general EP (r) Daniel Urresti, inmediatamente después que fuera juramentado como ministro del Interior, uno tuviera la impresión que un vendaval de voluntarismo hubiera ingresado a la PNP. O, también, que las acciones y resultados conseguidos en diversas regiones del país, y resaltados convenientemente por los medios, hubieran sido coordinados antes de la renuncia de su antecesor. Porque ni la PNP funciona al unísono como una brigada de tanques, ni Urresti es el general George Patton.
2).- Sin embargo, una evaluación objetiva de los hechos, mirándolos desde otro ángulo, nos revela la incapacidad del Comando de la PNP, o su falta de liderazgo, por no haber podido impulsar de oficio estas últimas acciones contra la delincuencia que además de mostrar su eficacia operativa debían servir para afirmar la autoestima institucional. O es que un nuevo ministro del Interior puede, de por sí, inyectar una acerada voluntad para que el comando policial cumpla mejor sus funciones, lidere las coordinaciones operativas y logre transmitir un nuevo sentido de responsabilidad a los miembros de la institución. Si esta dinámica mostrada por el ministro Urresti continuara, habría que reconocer que el país ha sabido encontrar al fin, al ministro del Interior que con solo a 48 horas de juramentado ha puesto en orden a una PNP que cuenta con más de 115 mil efectivos y que hasta hace muy poco los medios la mostraban robando gasolina en la Dircote (¿dónde está su jefe?), con la mafia infiltrada en Migraciones del aeropuerto del Callao o , en servicio, tomando licor en la vía pública, etc.
3).- Una de dos, la crisis de la PNP era un problema de falta de liderazgo del ministro del Interior o era estructural (falta de identidad, corrupción y mafias internas, alejamiento de la población, etc, etc.) que llevaba a muchos analistas plantear la necesidad de la “refundación” de la PNP. Urresti, es el tercer militar retirado que ocupa el MININTER. Los cerca de 30 generales pasados al retiro por Óscar Valdez debilitaron al Comando Policial, hasta hacerlo adocenado y casi invisible debido a su medianía y su falta de carácter.
4).- A nuestro entender la PNP sí requiere una reforma importante, afirmar el carácter comunitario de las comisarías, el empoderamiento de las municipalidades en las fiscalización del funcionamiento y eficacia de éstas, pero dejando de lado cualquier tentación de formar una policía municipal. La Dirincri debe ser fortalecida a todo nivel y otorgarle el carácter de un cuerpo policial no uniformado al interior de la PNP. Habría que diferenciar la Seguridad Vecinal de la Metropolitana, etc. ◘

El asalto final al Estado

El asalto final al Estado
La derecha planea mantener el control del Gobierno y en el 2016 impedir que un gobierno de compromiso evite “hojas de ruta”.
Sería bueno preguntarnos si la crisis institucional del Estado, referida por Juan Paredes Castro (editorial de El Comercio, 23/6/14), se debe a una ausencia de liderazgo, a la falta de presencia del presidente Ollanta Humala como jefe de Estado o si, más bien, hay otros factores que la alimentan como el enfriamiento de la economía y el malestar social que provoca la exclusión.
La idea de que el Perú vive principalmente una “crisis institucional” y que “ya no estamos en los tiempos en que subordinar la institucionalidad democrática al pragmatismo económico-financiero de los gobiernos, incluía el colmo de abrigar recetas de osado crecimiento con dictaduras o autoritarismos”, puede ser interpretada desde una doble perspectiva: a) en una economía con problemas no se admiten medidas “populistas”; y b) como un aviso de que ha llegado el momento de consolidar el poder de la derecha en el Estado para evitar sorpresas presentes y futuras. La razón la expresa el mismo Paredes cuando afirma: “Sería realmente muy triste que llegáramos a un final de elección presidencial el 2016 con la misma necesidad del 2011 de obligar al candidato favorito a suscribir una hoja de ruta democrática y respetuosa del modelo económico como la que tuvo que asumir el hoy mandatario Ollanta Humala”.
Para el editorialista de El Comercio la coyuntura electoral del 2011, con el triunfo de Ollanta Humala —que en ese momento no era manejable y sí, más bien, fuente de grandes incertidumbres—, no puede repetirse. La derecha planea mantener el control del gobierno y en el 2016 impedir un gobierno de compromiso que evite “hojas de ruta”, siempre sujetas a interpretaciones y a controles permanentes. Se trata de garantizar, desde ahora, un gobierno que exprese, sin dudas y vacilaciones, los intereses de los grandes inversionistas y grupos económicos.
El último programa de reactivación para supuestamente acelerar la economía, como la reciente campaña mediática sobre el carácter “devorador” del Estado o, también, sobre la graciosa idea de que en el Perú existe una suerte de “burocracia soviética” que frena el desarrollo del mercado, son indicadores de que vamos por ese camino. La maniobra es muy simple: criticar al Estado para luego secuestrarlo.
En realidad, las medidas del paquete “reactivador” se orientan, ya sin maquillaje, a favorecer a los grandes empresarios. Por ello —la reactivación viene del lado de la oferta y no de la demanda— todas son beneficiosas para este sector: disminución de impuestos y condonación de deuda tributaria, “carta blanca” para dañar el medio ambiente y depredar los recursos naturales, y flexibilizar aún más los derechos de los trabajadores afectando esta vez, como bien ha señalado Mario Huamán, la seguridad laboral para garantizar a los empresarios mayor rentabilidad. Mientras, el “nuevo gabinete” será un celoso guardián del modelo económico.
Tiene razón Carlos Alberto Adrianzén cuando afirma que “el paquete reactivador del gobierno nacionalista ha continuado una tendencia del Perú de las últimas décadas, el Estado lejos de ser el garante de los derechos de sus ciudadanos ha terminado siendo el ejecutor de su expropiación… En el Perú, el Estado más que ser un escudo para los débiles se ha convertido en años recientes en un escudo para las élites; las cuales, derrotadas en las urnas no han vacilado en usarlo contra aquellos que ganaron las elecciones para seguir avanzando su proyecto” (Noticias Ser.pe: 23/06/14).
Por eso, sostener que el gran problema del país se basa en una crisis simultánea de liderazgo e institucionalidad es un argumento interesado. El líder ha realizado, por lo general, las demandas de las elites y estas siempre han manejado las instituciones de su interés. El problema tiene su origen, más bien, en el enfriamiento de la economía, y en ese 51 % de la población que rechaza el actual modelo económico y que en las próximas elecciones podría tener un comportamiento díscolo y desafiante frente al crecimiento económico que los excluye y que poco contribuye a su bienestar.
Hoy, ni el Estado ni el gobierno están asediados por demandas exageradas del campo popular o de los movimientos sociales ni tampoco por las organizaciones de izquierda, sino más bien por las exigencias de las elites y de los grandes empresarios que no quieren perder privilegios, que no están seguros de su futuro y que requieren, por esa inseguridad, asumir el control total del Estado. El presidente de la Confiep, Alfonso García Miró, ha dicho que el “paquete económico se ha quedado corto” y que el conjunto de empresas que representa habría preferido que las iniciativas sean más “atrevidas” (Perú 21: 24/06/14).
No es extraño que esta circunstancia coincida con el dominio total del gobierno que hoy tendría el ministro de Economía y Finanzas, Miguel Castilla, como lo prueba, por ejemplo, el recorte de las competencias del Ministerio del Ambiente y el traslado de la toma de decisiones sobre este tema al Consejo de Ministros, controlado por el MEF. Aquí el discurso técnico de los neoliberales de que el mercado no puede estar determinado por la política, se acaba para dar pase al control político de los procesos económicos para que estos representen los intereses del gran capital.
Por todo ello creo que se vienen tiempos difíciles. El fin de un ciclo y el comienzo de otro. A mayores privilegios a los empresarios, mayor represión de la protesta social. Lo que se inició en el 2011 como una gran esperanza de transformación ha terminado en una derrota de las aspiraciones de cambios sociales en democracia que expresó la mayoría de los peruanos en las pasadas elecciones. La captura total del Estado por los grupos económicos será el canto de cisne de nuestra frágil democracia.

“El hijo de p… de García le puso precio a mi cabeza”

“El hijo de p… de García le puso precio a mi cabeza”
El exministro aprista Rómulo León responsabilizó ayer al expresidente Alan García por su carcelería y por el tiempo que estuvo prófugo, y aseguró que el líder aprista le puso precio a su cabeza.
“Peor incluso que estar en la cárcel es estar con la angustia de la persecución y sobre todo, señor, recordemos que se puso precio a mi cabeza. El hijo de p… de García le puso 100 mil soles de precio a mi cabeza, con mi foto. ¡100 mil soles, señor!”, exclamó crispado, ante la sorpresa de los presentes.
El exministro pidió perdón a la sala por la grosera frase y se quebró al recordar el tiempo en el que estuvo prófugo y luego el magistrado le llamó la atención por su actitud.
Durante la audiencia del juicio denominado “Petroaudios”, León recordó que tuvo que permanecer prófugo durante un mes cuando un programa de televisión difundió los petroaudios en los que coordinaba gestiones a favor de empresas extranjeras interesadas en hacer negocios con el Estado y hablaba de sus contactos en el gobierno.
Ante las preguntas de la Procuraduría, León contó que en el momento del destape no supo qué hacer y optó por permanecer escondido subsistiendo con el dinero que había ahorrado gracias a los servicios que ofreció al empresario dominicano Fortunato Canaán.
“Yo tenía en el banco todo mi patrimonio, los honorarios que me enviaba Canaán. Como yo tenía casi todos los gastos cubiertos, como la oficina y la gasolina, etc, entonces pude ahorrar más o menos 50 mil soles”, comentó.
“ESO NO SE HACE”
León recordó que tuvo que pedir a su secretaria y a su sobrina que cobren ese dinero en cinco cheques, porque, a pesar de que no había denuncias en su contra en ese momento, prefirió mantenerse a buen recaudo.

“Yo pude ir a cobrar esos cheques, porque en ese momento no tenía ninguna denuncia, pero me daba vergüenza, porque cuando salí ese día por la mañana, la gente me miraba como leproso”, señaló.
El exministro declaró en exclusiva a este medio que la actitud del expresidente García quizás se debió a su preocupación por el escándalo provocado por este caso y la repercusión que podía tener en su gobierno.
“Eso no se hace con alguien que ha sido su hermano en el ideal y esperanza, como miembros de un mismo partido político. Eso no se hace con un ser humano, cuya hija era congresista del partido que él lidera. Esos excesos y esas irregularidades las tendrá que responder algún día”, indicó.
“GOBIERNO CORRUPTO”
Por otro lado, León dijo durante la audiencia que el propio García ocasionó que su gobierno sea considerado como corrupto por el escándalo de los petroaudios.

“Lamentablemente el señor García puso los parlantes y las luces sobre este caso y terminó etiquetando él mismo de corrupto a su gobierno, porque no se le puede decir que hizo mal gobierno, pero sí que fue un gobierno corrupto por los petroaudios”, dijo.

Profeta del ayer


Javier Valle – Riestra
Aquí, en nuestra patria, todos somos profetas del pasado. Cuando las cosas acontecieron, se profetiza sobre ellas. Como si se fuera Nostradamus. Yo tengo la obsesión de restaurar la constitucionalidad clásica del Perú.
Desgraciadamente estamos aferrados a la carta magna fujimorista de 1993. Esa carta, es la negación de las esencias jurídicas sobre las que se ha asentado el Estado peruano desde su nacimiento en 1822 y de las cartas constitucionales expedidas desde ese año.
Me repito y me repetiré porque no pretendo ser ingenioso, sino, profesoral, reargumentando lo ya argumentado. La constitución fujimorista --con su arquitecto en la cárcel-- es jurídicamente contra natura. Todos los políticos y politicastros se proclaman defensores del orden jurídico histórico. Pero, con su conducta, profanan ese juramento al mantener una Charta fruto de un golpe de estado.
Todas las constituciones peruanas ha tenido esa situación paradojal. La de 1919, fue obra del golpe de Leguía; se hizo por acción de elites que fabricaron una constitución que duró once años, porque la derrumbo el golpe de Sánchez Cerro.
La de este general, pasando sobre su cadáver, rigió hasta 1980, luego de la constituyente de 1979. La carta más prístina resulta así la de ese año, firmada por Haya de la Torre, pero no llegó a durar tres lustros y se nos ha zambullido en la ley de leyes actual, incongruente, trunca, antihistórica. Grandes demócratas, como Alan García, que además es abogado europeo, han transigido con ese texto funesto.
Todo indica --y aquí soy profeta del futuro-- que el 2016, volverá a gobernar Alan y que lo seguirá siendo con el documento albertista en lugar de desempeñarse con el de Víctor Raúl. El Perú está en crisis institucional, pero, no hay un líder que salga a la arena de combate a destruir lo elaborado por una pseudo-constituyente como lo fue la de 1992.
Reflexionemos. Me repito. Y argumento lugares comunes de mi reflexión reiterada. No podemos esperar nada del actual Congreso. Y no podemos esperar que el de un nuevo gobierno enmiende la barbarie jurídica que nos rige.
Sí. Ya sé. Dirán Valle – Riestra se repite. Estoy consciente de eso porque tengo la visión del mañana. Si seguimos gobernándonos con el texto actual, cuyo fracaso vemos ya, nos hundiremos jurídicamente. ¿Ejemplos? Allí está la regionalización, hundida, en proa y popa. Cambiemos ahora y no pasado mañana. Es un ultimátum histórico.

Un error presidencial

Sabiendo del juicio, Humala no debió nombrar a Urresti.
La crisis política por la revelación de que el ministro Daniel Urresti está procesado por el asesinato del periodista Hugo Bustíos podría amainar un poco tras la respuesta del acusado y el respaldo del presidente Ollanta Humala, pero es evidente que su nombramiento fue un error.
Urresti dijo: “No hay una sola prueba, soy totalmente inocente, y mis manos están limpias de sangre”.
Unas horas después, el presidente declaró: “Lo importante es que el ministro ha dado la cara, no vemos su culpabilidad y creemos en la presunción de inocencia, pero también, como es característica del gobierno, cooperamos con la administración de justicia y ese es el compromiso que tiene Urresti. Mientras tanto, que no nos distraiga eso y todos tenemos que unirnos en la lucha contra la inseguridad”.
Esa es la manera como el presidente Humala ha pretendido ‘resolver’, por ahora, una situación tan engorrosa como esta, porque es evidente que, para un gobierno democrático, constituye una tremenda piedra en el zapato el hecho de tener un ministro –y nada menos que del Interior– que está acusado de participar en el asesinato de un periodista como Hugo Bustíos, cuyo caso es emblemático en la región.
Ya puesto en la circunstancia de enfrentar esta crisis política, a favor de la decisión presidencial está el hecho de que, tener que volver a cambiar de ministro del Interior –llegando a siete en solo tres años– es un bochorno grande, pero, peor aún era tener que hacerlo luego de que se supiera que la designación se produjo con pleno conocimiento de la situación de Urresti en la justicia.
Ese es el error del presidente Humala pues, aun si Urresti fuera inocente, hubiera sido mejor nombrar a otra persona sin esa acusación.
Ahí radica, precisamente, el problema principal de la decisión presidencial de conservar a Urresti en el gabinete. Por un lado, al continuar en el Ministerio del Interior, este tendrá alguna capacidad de influir a su favor en la investigación en el Ministerio Público y en el Poder Judicial. Por el otro lado, la presunción de inocencia del ministro podrá ser un pedido legítimo, pero eso no tiene nada que ver con la imprudencia política de retenerlo en el gobierno.
La salida de Urresti del gabinete podría ser, incluso, un asunto controversial, pero no debiera haber duda de que fue un grave error presidencial nombrarlo cuando ya sabía que está siendo procesado en la justicia por el asesinato de un periodista.
De otro lado, es curioso el respaldo de un sector de la ciudadanía al ministro Urresti que se ha revelado tras la denuncia, algo que es obvio que no tiene nada que ver con los resultados de su aún breve actuación sino con su estilo personal de ejercer el cargo. Pero sin resultados concretos, el efecto del show será breve.

¿Qué recuerdan los alumnos de sus maestros?

LEÓN TRAHTEMBERG 
Con motivo del Día del Maestro, algunos profesores recordamos particularmente a ciertos alumnos porque a través de ellos aprendimos algo importante que dejó huellas en nuestra manera de ser maestros.
Recuerdo en particular a una alumna que me enseñó qué significa evaluar. Tenía una alumna que frente a notas de 12 o 18 era totalmente indiferente, hasta que ensayé reemplazar la evaluación tradicional por un comentario personal. Frente a una linda reflexión en un trabajo suyo, le escribí que yo disfrutaba mucho de leer lo que ella escribía porque siempre encontraba ideas originales que me impactaban positivamente y hacían reflexionar, reflejando un especial estilo de razonamiento y redacción que quizá valía la pena cultivar.
Al leer mi comentario, vi que se conmovió. Le brillaron los ojos. Nunca más necesitó que le ponga una nota. Nunca dejó de entregar puntualmente sus trabajos. Ella empezó a disfrutar el hacer sus propios trabajos a partir de la retroalimentación que suscitaban. Hasta que no necesitó más de leer mi retroalimentación. Ese se convirtió en su estilo habitual con todos los profesores.
Experiencias como esa fueron modelando mis convicciones, ayudándome a desaprender aquella forma de evaluar que solía usar por años para reaprender aquello diferente que tenía mucho más potencial educativo.
En un 6 de julio como el que viene, en el que se suele homenajear a los maestros, les agradezco a mis alumnos lo que me enseñaron para hacer de mí un mejor maestro